
Y sí. Como si fuera a estallar una bomba de destrucción nuclear, obviamente masiva, el tic tac del reloj nos persigue tal como el conejo perseguía a Alicia en el país de las maravillas recordandole constantemente de que "se hace tarde!".
Se va otro año. Y es inevitable mirar hacia atrás (figurativamente hablando, por supuesto) e intentar hacer un balance del año...todo sea para ver quién es el pobre desafortunado que se comerá el último pedazo de brownie - o afortunado, depende de la procedencia del brownie! - (para entender referencia ver: Notting Hill).
Trabajo, amigos, la facultad, el haberse recibido, el hecho de cada vez falta menos, amores encontrados, amores perdidos, amores enmendados, niños en camino, casas nuevas, casas viejas, compañeros de casa nuevos, viajes, fotos, muchas fotos, canciones, películas, recitales, bla bla bla...
Sí, bla bla bla; léase: bull shit.
Siempre empezamos hablando de los logros (o no) profesionales, la flia, cosas sin demasiada carga emotiva, temas de los que se sale con la misma facilidad con la que se entra...
Y, bien "Susanitas" que somos, dejamos el "corashón corashón" (como decía la conductora de un programa de chismes de españa que veía hace tiempo en TVE cdo estaba aburrida por demás...) para el final; el plato principal.
Y bien masoquistas y retorcidas que somos tbn!
El que nos rompió el corazón, aquella pelea horrible con el que hoy es el hombre de nuestros sueños, el resucitado del pasado, el cuasi encuentro cuasi clandestino con el cuasi potus, el idiota perenne, el eternamente muerto, el amigo que nos abandona, el potus que manda desagradables mensajes domingueros y mucha mierda más! Pasen y vean!
Y dsps de hacernos merecedoras no del último pedazo de brownie sino de una torta entera, nos enfocamos cuál Paulo Coelho en las cosas que tenemos que aprender para el año que viene . Cosas que seguramente olvidemos dsps de que volvamos a la rutina hacia mediados de enero.
Será que este famoso balance es solo una excusa para salir de birras con las amigas? Mientras que el daño psicológico de estos balances dure solo lo que dura la charla, bienvenida sean las excusas!